El "juego" que mapeó el mundo para los robots
Atrapabas monstruos virtuales, pero en realidad estabas trabajando. Durante ocho años, cientos de millones de personas jugaron Pokémon Go creyendo que solo era diversión. Sin embargo, cada vez que apuntaban con su celular a un parque, una estatua o un edificio para atrapar un Pokémon, estaban formando parte de la operación de mapeo más grande de la historia.
El truco de las "misiones" A finales de 2020, el juego introdujo tareas donde te pedían escanear objetos del mundo real a cambio de premios dentro del juego. La idea fue brillante: la empresa (Niantic) podía enviar a miles de personas a cualquier lugar con solo ofrecer una recompensa virtual. El resultado fueron más de 30 mil millones de fotografías de calles y edificios bajo diferentes luces, climas y ángulos. Ni siquiera Google Street View, con sus coches con cámaras, tiene algo tan completo y real.
Adiós al GPS tradicional ¿Para qué sirve todo esto? El GPS tradicional falla mucho en las ciudades; se confunde entre los edificios altos y puede equivocarse por decenas de metros. Si vas caminando, no es grave, pero para un robot repartidor autónomo, perderse por 5 metros significa terminar en medio de la calle en lugar de la banqueta.
Para solucionar esto, una nueva empresa llamada Niantic Spatial (nacida de los creadores de Pokémon Go) acaba de asociarse con Coco Robotics, una compañía de robots de entrega. Ahora, en lugar de usar solo GPS, estos robots usan las cámaras para ver los edificios a su alrededor, comparan lo que ven con las fotos que tomaron los jugadores de Pokémon Go, y saben exactamente dónde están, con una precisión de centímetros.
El futuro: Un mundo digital vivo Este es solo el principio. El objetivo real es crear un mapa vivo y en 3D del mundo entero que entienda el espacio físico. Las aplicaciones son infinitas: desde lentes de realidad aumentada hasta autos que se manejan solos. Lo que empezó como un juego para atrapar mascotas virtuales, terminó siendo la pieza clave para que las máquinas aprendan a moverse por nuestras calles.