En el mundo de la tecnología, se habla de un inminente "apocalipsis laboral" causado por la Inteligencia Artificial. El miedo es tan grande que incluso los líderes de empresas creadoras de IA, como Anthropic, advierten que esta tecnología podría sustituir a los trabajadores humanos en menos de cinco años. Sin embargo, los economistas nos están diciendo que debemos frenar el pánico: la forma en la que estamos prediciendo los despidos está completamente equivocada.
Actualmente, para saber si un trabajo está en riesgo, los investigadores solo miran qué tareas puede hacer la IA. Por ejemplo, si una IA puede redactar correos o escribir código, asumen automáticamente que los secretarios y programadores perderán sus empleos. Pero la realidad económica no funciona así.
La pieza del rompecabezas que falta
Imagina que eres programador y usas IA para hacer en un día lo que antes te tomaba tres. Ahora eres mucho más rápido y la empresa ahorra dinero. Con esos ahorros, la empresa puede bajar el precio de su producto. Aquí es donde entra la verdadera pregunta que decidirá tu futuro laboral: si el producto es más barato, ¿la gente comprará muchísimo más?
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Si la respuesta es SÍ: La demanda explota. La empresa crece tan rápido que, en lugar de despedirte, necesitará contratar a más programadores para dar abasto.
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Si la respuesta es NO: La demanda no crece. La empresa se da cuenta de que ya no necesita a tantos empleados para hacer el mismo trabajo, y ahí es cuando ocurren los despidos.
Un plan de emergencia
El gran problema es que nadie tiene los datos para saber cómo reaccionará la gente ante los cambios de precios en la mayoría de los servicios profesionales. Sabemos cómo reacciona el consumidor si baja el precio de la leche, pero no si baja el precio de un desarrollador web o de un abogado.
Por eso, los economistas están haciendo un llamado urgente a los gobiernos para crear un proyecto masivo de recolección de datos, tan ambicioso como el "Proyecto Manhattan". Solo entendiendo realmente qué pasa cuando los servicios se vuelven más eficientes gracias a la IA, podremos saber qué empleos están verdaderamente en peligro y cómo prepararnos para el futuro.